domingo, 3 de abril de 2011

Para cuidar a tu corazón ¡ojo con la sal!

El comer alimentos muy salados, como papas fritas o sopas enlatadas, puede modificar el funcionamiento normal de los vasos sanguíneos en cuestión de 30 minutos, tanto en las personas sanas como en quienes tienen presión alta o hipertensión. La sal es un mineral necesario para tu organismo pero hay que evitar los excesos. Aquí te contamos cómo moderar su consumo, con cambios sencillos en tus hábitos para que siempre pongas en primer lugar la salud de tu corazón.
¿No puedes decirle no a una canasta llena de papas fritas? ¿No tienes tiempo y has decidido comer alimentos enlatados? ¿Se te va la mano con la sal en la cocina? ¡Mucho cuidado! La sal puede afectar tu salud cardiovascular en menos tiempo del que pensabas.
La sal que utilizas para darle más sabor a tus comidas contiene sodio. El sodio es un mineral esencial para gozar de buena salud, que ayuda a regular la presión arterial y el volumen sanguíneo y es indispensable para que los músculos y los nervios puedan funcionar.
La sal se encuentra naturalmente en los alimentos frescos, mientras que muchas comidas procesadas tienen sodio agregado, muchas veces en grandes cantidades, como los embutidos, las salsas y las sopas preparadas, así como los cubitos de caldo que se utilizan para hacerlas en casa.
Y como nada en exceso es bueno, cuando abusas de ella, la sal puede provocar hipertensión (presión sanguínea alta) y con ella otro tipo de enfermedades que afectan a tu corazón. Varios estudios asocian a los problemas del corazón con el consumo de este mineral. Incluso, una investigación que se dio a conocer recientemente demuestra claramente cómo la comida procesada muy salada, como los bocadillos (conocidos como snacks en inglés), modifica el funcionamiento de los vasos sanguíneos en cuestión de ¡30 minutos!
Específicamente, un grupo de científicos en Australia detectó cómo estos alimentos deterioran rápidamente la capacidad de dilatación de las venas, aún en personas con presión arterial normal. Y si bien este efecto desaparece a las pocas horas, se desconoce cómo puede afectar a largo plazo.
El cuerpo sólo necesita entre 250 a 500 mg de sodio o sal diarios, pero la mayoría de las personas suelen consumir hasta 10 veces más que eso. Se recomienda no consumir más de 2,300 o 2,400 miligramos (mg) de sodio por día (el equivalente a una cucharadita de sal), mientras que las personas con hipertensión no deberían exceder los 1,500 mg diarios. Esa cantidad puede ser aún menor si se tienen otros problemas de salud. Si tienes dudas respecto a cuál es la cantidad apropiada para ti, consulta con tu médico.
Mientras tanto, y considerando que el sodio ya se encuentra de manera natural en los alimentos, he aquí algunas recomendaciones para que puedas reducir su consumo sin mucho esfuerzo. Ten en cuenta que al principio puede resultarte extraño comer con menos sal, ya que no estás acostumbrado y el sabor será un poco diferente, pero si tienes paciencia verás que al poco tiempo estarás descubriendo nuevos y gratos sabores en las comidas. Desde luego que puedes usar otros condimentos (como el limón y otras especies también. Te doy unos ejemplos a continuación).
  • Antes de comprar, lee las etiquetas de los alimentos para enterarte del contenido de sodio. Verás que hay sal en lugares inesperados, como en el jugo de tomate y en las verduras enlatadas. Si tiene menos de 140 mg de sodio por porción se considera que su contenido es bajo, si tiene entre 140 y 400 mg por porción es moderado y si tiene más de 400 mg por porción es alto. Otro indicador fácil de recordar es: menos del 5% del valor diario es bajo, de 10 a 19% es un poco alto y más de 20% es muy alto.
  • Elige frutas y verduras frescas o congeladas, así como carne roja, de ave y pescado frescos. Si son enlatados, selecciona los que vienen sin sal añadida. También puedes optar por frutos secos o semillas sin sal, frijoles secos, guisantes y lentejas, sopas sin sal ni grasa y lácteos desgrasados. Y desde luego, limita los alimentos que tengan sal visible, como los pretzels, las papas fritas y las galletas.
  • No le agregues sal a las comidas que prepares, ni al agua que utilices para cocinar pastas, arroz, cereales o verduras. Si vas a seguir una receta, agrega un cuarto o la mitad de la cantidad indicada. Y deja que cada persona le agregue sal a gusto.
  • Prueba los sustitutos de la sal, algunos pueden reducir la presión arterial y aportan nutrientes importantes, pero es conveniente que lo consultes con tu médico previamente, en especial si se trata de sustitutos a base de potasio.
  • Sustituye la sal por hierbas, especias y otros condimentos. Te sorprenderás de lo sabrosas que quedarán las comidas. Algunas combinaciones que puedes probar son, por ejemplo:
+ Pimentón: para carnes, pollo, pescados, guisados, sopas, salsas y vegetales.
+ Estragón: para huevos, pollo, pescado, papas, aderezos, sopas y salsas de crema.
+ Tomillo: para carnes, pescado, pollo, sopas y guisados, ensaladas de vegetales y aderezos.
+ Nuez moscada: para pollo, guisados, sopas de crema, frutas y vegetales (excepto coles).
+ Albahaca y orégano: para pollo, pescado, carnes, vegetales, pasta, sopas y ensaladas.
+ Romero: para carnes, pollo, pescado, sopas, guisados y coles.
Con estas sugerencias ya puedes comenzar a probar nuevos sabores, que además son saludables y ¿por qué no?, a agregarle un poco de picante a tu rutina y hacer qué la sal de tu vida no sea sólo de mesa. De esa forma estarás haciendo algo muy positivo para la salud de tu corazón.

8 Consejos para evitar las arrugas

¿Es posible evitar o retrasar la aparición de arrugas? Si el paso del tiempo ya está dejando marcas en tu piel, he aquí algunas sugerencias para cuidarla mejor y retrasar la aparición de arrugas.
“Los años no vienen solos”, dice el dicho popular. Y mientras sientes el paso del tiempo a través de silenciosos malestares que sólo tú notas, para quienes te ven se nota -entre otras cosas- mediante las tan nombradas arrugas que se forman en la piel, especialmente en la cara, el cuello y las manos.
¿Es posible evitarlas o, al menos, retrasar su aparición? Si bien no puedes detener el paso del tiempo, sí hay algunas conductas que puedes modificar o practicar para ayudar a que tu piel se arrugue menos.
La mayoría de las arrugas se deben a cambios en la piel que se producen por el envejecimiento, que es un proceso natural mediante el cual la piel se vuelve más seca, más delgada y menos elástica. Entre otras cosas, esto ocurre porque se modifica la producción de colágeno, que le da forma y elasticidad a la piel y soporte a los vasos sanguíneos que la atraviesan.
Pero también existen otros factores que pueden acelerar el envejecimiento natural de la piel. El principal de ellos es la exposición a los rayos ultravioletas del sol, que inhiben la capacidad de producir colágeno. Otros factores frecuentes son el humo de cigarrillo, el estrés y la depresión.
Teniendo esto en mente, para retrasar la aparición de arrugas puedes tratar de disminuir o modificar conductas asociadas con estos factores externos. Verás que con constancia y compromiso, se te hará fácil darle una mano a tu piel para que luzca joven:
  1. Evitar la exposición al sol y usar protector solar con factor (SPF) de 15 o más. En lo posible, no te expongas al sol al mediodía ni durante las horas en las cuales sus rayos son más intensos. Recuerda que nunca es tarde para comenzar con esta práctica. Si bien es cierto que los dermatólogos le recomiendan a las personas jóvenes, cuanto antes te acostumbres a hacerlo es mejor. Varios estudios desarrollados con personas mayores demostraron que algunas de sus arrugas disminuyeron al eliminar la exposición a los rayos ultravioletas.
  2. Evitar el sobrepeso (sobre todo, antes de los 40). Del mismo modo, adelgazar mucho después de los 40 también causa arrugas en la piel.
  3. No fumar. Es sabido que el tabaquismo puede provocar varios tipos de cáncer. Además, se ha comprobado que el consumo de tabaco provoca la aparición temprana de arrugas. Se cree que esto ocurre debido a que el fumar daña la producción del colágeno. Al dejar el hábito, no sólo evitarás muchos problemas de salud, también mejorará el estado de tu piel e incluso disminuirás las posibles líneas verticales que pueden formarse alrededor de tus labios.
  4. Utilizar cremas hidratantes, con vitamina A (retinol).
  5. Utilizar anteojos solares o gafas de sol. De ese modo, no sólo proteges tu vista de los rayos ultravioletas del sol sino que fruncirás menos los ojos evitando las arrugas que suelen formarse alrededor de ellos.
  6. Dormir boca arriba. Ya que dormir con la cara presionada sobre la almohada puede provocar marcas permanentes en la piel. Este hábito que puede ser difícil de modificar, pero que vale la pena intentar. Hay almohadas que te pueden ayudar a que lo logres.
  7. Evitar situaciones estresantes por tiempo prolongado, así como la depresión. Entre otras cosas, porque estas situaciones en general conducen a adoptar malos hábitos como fumar, tomar mucho alcohol y comer mal y rápido. Además, la depresión y el estrés disminuyen las fibras de colágeno.
  8. Cuida tus expresiones. Esta es otra de las prácticas más difíciles de modificar. Es necesario que te mires al espejo y prestes atención a aquellas expresiones que posiblemente hagas con frecuencia sin darte cuenta. Muchas personas, por ejemplo, fruncen el ceño o levantan los ojos arrugando la frente. Ese tipo de expresiones puede causar arrugas permanentes y, si bien son difíciles de modificar, no pierdes nada intentándolo.
Ahora que sabes todo esto ya puedes ponerte en acción para ayudar a tu piel a mantenerse suave y elástica, sin marcas y arrugas. Cuanto antes comiences, mejor, independientemente de la edad que tengas, tu piel siempre te lo agradecerá.

¿Quieres una piel bella? Dile adiós a estos 5 hábitos

Más allá de los años, las arrugas en la piel y su resequedad reflejan nuestro estilo de vida e incluso nuestros hábitos, como fumar o tomar alcohol. Aquí te cuento qué hábitos debes abandonar si es que quieres tener una piel bella y tersa.
“¿Viste la piel de esa mujer?” preguntó mi amiga e inmediatamente continuó diciendo: “parece que tuviera 10 años más que yo, cuando en realidad tiene 10 menos”. “Obvio, le dije, tú escasamente te tomas un trago cuando vas de fiesta y le huyes al sol aún cuando éste ni se asoma”.
La edad no es, entonces, el único factor que contribuye al envejecimiento de la piel. En realidad son los factores externos los que en mayor medida determinan los cambios en sus características.
El tener una vida sedentaria o con muchas preocupaciones, el llevar una alimentación que no es particularmente saludable, fumar y beber en exceso y la exposición excesiva al sol, entre otros, hacen que el órgano más extenso de nuestro cuerpo se debilite, pierda su humedad natural y se arrugue. Si quieres tener una piel bella, debes abandonar los siguientes hábitos:
  1. No fumes. Si eres fumador o conoces a alguien que fuma, fíjate en la piel de los pómulos, especialmente el área más cercana a la nariz, y te darás cuenta de que los poros están abiertos, signo de que la piel comienza a deteriorarse. Inclusive, las yemas de los dedos y los alrededores de la boca se tornarán de un color grisáceo que no coincide con el resto de la piel. La nicotina de los cigarrillos hace que los vasos sanguíneos se contraigan en las capas superficiales de la piel. Esto hace que la sangre llegue con dificultad, lo que significa que tu piel recibe menos oxígeno y otros nutrientes necesarios para la belleza de la piel (como la vitamina A por ejemplo). Además, los químicos que contiene el tabaco, que son más de 4,000, dañan el colágeno y la elastina.
  2. No bebas alcohol. ¿Has escuchado hablar de que tomar mucha agua es indispensable para mantener la piel hidratada y bella? Es cierto. El agua hace que tu piel se vea más joven y bella. Pero si lo que te gusta es tomar alcohol, estarás produciendo el efecto contrario: el alcohol causa deshidratación lo cual priva a la piel de sus nutrientes vitales que la hacen parecer opaca. El alcohol también causa que los vasos sanguíneos se dilaten, y si bebes con mucha frecuencia puedes desarrollar manchas rojas o dilataciones vasculares superficiales (que se conocen como las arañas vasculares o “venas arañas”) que no se ven atractivas. Por cierto, si tienes rosácea o psoriasis, el alcohol agrava estas dos condiciones.
  3. No te frotes la cara para eliminar el acné. Es cierto, el acné es una condición molesta y no es agradable a la vista. Es un problema muy común y muchas personas en su afán por quitárselo, se frotan la cara con fuerza pensando que de esa forma lo van a eliminar. Pero no es así. Si frotas tu la cara muy fuertemente, lo que haces es causar más irritación. Para el acné, usa los medicamentos indicados para el acné ya sea de venta libre o, si no te funcionan, los recomendados por un dermatólogo.
  4. No abuses de los baños calientes. Si no quieres tener una piel seca y posiblemente hasta desarrollar una dermatitis (una inflamación severa de la piel), evita darte baños o duchas calientes que duren mucho tiempo. El agua cliente remueve los aceites naturales de la piel mucho más rápido que el agua tibia o fría causando resequedad.
  5. No te olvides de hidratar toda tu piel. Hazlo por la mañana, después del baño para que la piel retenga la humedad y se mantenga hidratada. Por la noche también puedes darte un toque de crema hidratante para mantener la piel suave. Esto se aplica tanto para la cara (busca cremas para el día con protector solar y otras para la noche) como para todo el cuerpo. Así lucirás una piel llena de vida.
Finalmente haz ejercicio, consume una dieta saludable (incluye muchas frutas y verduras) y evitar exponerte al sol en exceso ya que también son claves para tener una piel bella.

martes, 1 de febrero de 2011

Suplementos a base de fibra para el estreñimiento

El estreñimiento es un problema común y los médicos, generalmente, recomiendan los suplementos de fibra (también llamados laxantes para formar volumen) a quienes sufren de estreñimiento crónico.  De manera general, esos suplementos de fibra en polvo son suaves para el organismo y se los puede utilizar sin peligro durante largo tiempo.
En condiciones normales, son las contracciones musculares las que impulsan a los productos de desecho de la digestión (heces) por los intestinos.  En el intestino grueso (colon), se reabsorbe la mayor parte del agua y sales de esa mezcla de desecho, porque eso es fundamental para muchas funciones corporales.  No obstante, cuando el colon absorbe demasiada agua o si las contracciones musculares son lentas, las heces se vuelven duras y secas, lo que las hace pasar muy lentamente por el colon, ocasionando estreñimiento.
Alimentarse con una dieta rica en fibra puede ayudar a aliviar el estreñimiento.  Consumir entre 20 y 35 gramos mínimos diarios de fibra le permite al organismo formar heces suaves y voluminosas.  Entre los alimentos ricos en fibra están las leguminosas, los granos integrales, además de las frutas y verduras frescas.  Si no logra disminuir el estreñimiento con los alimentos que ingiere, podría ser útil tomara un suplemento de fibra en polvo.
Algunos ejemplos de suplementos de fibra de venta libre son: FiberCon, Metamucil, Konsyl, Serutan y Citrucel. Dichos productos funcionan mediante la absorción de agua para formar heces suaves y voluminosas, incitando a que las contracciones de los músculos intestinales sean normales.  En términos generales, el efecto de los suplementos de fibra sobre la consistencia de las heces es menor que el de otros laxantes.
No existe ninguna evidencia respecto a que sea nocivo el uso de suplementos de fibra durante mucho tiempo.  Sin embargo, asegúrese de tomarlos con bastante agua porque, de lo contrario, pueden realmente empeorar el estreñimiento.  Otros efectos secundarios podrían ser de distensión abdominal, gases y cólico; pero al añadir el suplemento de fibra a la alimentación en forma lenta, normalmente se pueden disminuir estos efectos secundarios.  Si el suplemento de fibra le ocasionara efectos secundarios molestos, intente cambiar de marca porque quizás la tolere mejor.  No exceda la dosis recomendada del suplemento de fibra, a menos que su médico así se lo indique.
Por otro lado, también consulte con su médico o farmaceuta para saber si el suplemento de fibra podría interferir con los demás medicamentos.  Los suplementos de fibra pueden disminuir la absorción de algunos medicamentos, tales como la aspirina, warfarina o carbamazepina.  Los suplementos de fibra también pueden disminuir los niveles de azúcar sanguíneo, cosa que ameritaría reajustar la dosis de insulina en el caso de los diabéticos.
Aparte de añadir fibra a su alimentación, existen otras medidas que puede tomar para disminuir el estreñimiento a largo plazo.  Por ejemplo, ingiera poco de aquellos alimentos ricos en grasa y azúcar, pero bajos en fibra, como helados, queso y alimentos procesados porque pueden empeorar su estreñimiento.  No olvide beber bastante cantidad de líquidos descafeinados, especialmente agua, durante todo el día.
Además, el hacer ejercicio regularmente (caminar, nadar o andar en bicicleta) puede ayudar a estimular la función intestinal y disminuir el estreñimiento.  La mayoría de médicos recomienda hacerlo durante 30 minutos, casi todos los días de la semana.
Por último, no ignore el deseo de defecar porque mientras más lo retrase, más agua se absorbe de las heces y más duras se vuelven.
A pesar de que no exista evidencia sobre los efectos secundarios a largo plazo de los suplementos de fibra, si el estreñimiento dura, busque ayuda.  La respuesta al tratamiento para el estreñimiento puede demorar, pero si pese a tomar el suplemento de fibra e implementar cambios en su alimentación y estilo de vida, no encuentra alivio, consulte con el médico sobre otras alternativas de tratamiento.

Errores que se notan en tu Piel

Hay ideas equivocadas que pueden pasarle una cuenta de cobro a la belleza de tu piel. Sigue leyendo y entérate de estos errores comunes para que te pongas manos a la obra y tengas una piel mucho más sana y bella.
Hace poco una de mis pacientes que tiene sólo 38 años, y parece de 55 me preguntaba qué crema podía usar para humectar su piel y minimizar sus arrugas, ya que su piel estaba muy manchada y arrugada. Ella nunca se cuidó del sol, fuma, no se alimenta bien y en resumen, no se cuida. Tuve que explicarle que una piel sana no se recupera simplemente con una crema, aunque obviamente algunas pueden ayudar, sino que es el producto de la suma de muchos hábitos y rutinas saludables como alimentarse bien, beber agua, comer una variedad frutas y verduras, protegerse del sol, usar protector solar, hacer ejercicio, dormir bien, no fumar y lavarse la cara.
La piel de tu cara te delata. No cometas estos errores que pueden sumarte más años de los que tienen y restarle belleza a tu piel:
Error #1. No lavarte la cara.
Que estás muy cansada, que tienes mucho sueño, que “mañana me quito el maquillaje”, que estás acampando o en el medio de la selva. Cualquiera que sea tu razón, ¡deséchala! El no lavarte la cara todas las noches antes de irte a dormir es un error garrafal. Dormir con el mugre que se acumula en tu cara durante el día y el maquillaje, hace que te salga acné y que se te agranden los poros. Lavarte la cara sólo toma 2 minutos y te ayuda a mantener una piel fresca y que luce mucho más joven.
Error #2. Fumar.
Nada peor para una piel bella que la nicotina del cigarrillo. Esto ya lo he mencionado antes, pero lo repito: el cigarrillo tiene tantos químicos tóxicos que las células de tu piel se marchitan. Si no quieres arrugarte antes de tiempo, dile adiós a ese mal hábito. Y si ya fumas, espero que el querer tener una piel sana se sume a las razones para que dejes de hacerlo.
Error #3. No usar protector solar, aunque sea invierno.
Grave equivocación. No importa si es verano, invierno, primavera, otoño o si el día está nublado o lluvioso. Los rayos del sol siempre están presentes, así que antes de salir de casa, no olvides aplicarte un protector solar con un SPF (factor de protección solar) de mínimo 15. Así evitarás manchas y arrugas a causa del sol.
Error #4. Pensar que los productos buenos son los más caros.
¡Mentira! Hay estudios que demuestran que la marcas genéricas de ciertos productos de belleza que se venden en las farmacias, no tienen nada que envidiarle a los productos de marca más cara. La clave es leer las etiquetas y fijarte cuáles son los ingredientes activos. Toma nota de los ingredientes más efectivos a la hora de contrarrestar los efectos de la edad:  retinoides, ácidos alfa hidróxidos (AHA), vitamina C y ácido hialurónico. Obviamente unos productos son mejores que otros y algunos funcionan mejor en combinación.
Ten en cuenta que la mayoría de estos ingredientes te dejan ver resultados luego de por lo menos 8 semanas de uso. Así que ¡ten paciencia! y déjalos actuar.
Recuerda que hay muchas cosas que puedes hacer para mantener una piel sana y bella. No seas tú misma la que se prive de esa posibilidad. Evitando estos errores comunes, seguro descubrirás en poco tiempo la belleza de tu piel.

Comer Frente a la Computadora puede Engordar

Si te comes un bocado y luego otro, y de repente, sin darte cuenta ya te terminaste tu almuerzo, probablemente es que no estabas poniéndole atención a tu comida. La manía de comer frente a la computadora en tu trabajo, puede pasarte una cuenta de cobro que no querrás recibir: aumento de peso.
Varios de mis pacientes que trabajan horarios muy largos en sus oficinas, me han confesado que la mayoría del tiempo, ni siquiera se toman media hora para almorzar, sino que lo hacen en su escritorio, mientras revisan “e-mails” o terminan alguna tarea pendiente. Yo entiendo que hoy en día hay muchos trabajos que demandan tiempo, pero es justo que puedas tomarte un rato para almorzar en paz y lejos de tu escritorio.
Comer merece toda tu atención. Es un regalo que le das a tu cuerpo para nutrirlo y darle todo lo que necesita para que puedas funcionar, estar sano/a y ser productivo/a. Si estás masticando mientras revisas tu Facebook o mientras terminas de enviar un mensaje que tenías pendiente, o mientras chateas con alguien, vas a quitarle tu atención a los alimentos y no vas a darte cuenta de qué es lo que comes. Esto influye en tu salud. ¿Por qué?
De la misma manera que se ha dicho que comer viendo televisión es contraproducente porque contribuye al aumento de peso, el comer enfrente de tu computadora u ordenador puede hacer que te quedes con hambre y tiendas a comer más. ¿A qué se debe esto? Simplemente cuando estás comiendo y haciendo otra cosa al mismo tiempo, tu mente se dispersa y no se concentra en la actividad de comer. Por eso, cuando te das cuenta de que tu plato está vacío, también te das cuenta de que no disfrutaste de la comida, y de seguro, querrás más, o te darán ganas de postre. Es algo así como que el cerebro no alcanza a registrar la cantidad de comida que ingeriste y no te sientes satisfecho/a, por lo que quedarás con más ganas de comer o de añadir un postre.
Un pequeño estudio realizado por un grupo de científicos de la Universidad de Bristol en el Reino Unido, confirma que así es. Este grupo de investigadores encontró, luego de analizar a 44 hombres y mujeres, que aquellos que almorzaron mientras hacían alguna tarea en la computadora, comieron muchas más galletas dulces media hora después de terminar, que los que almorzaron sin ninguna distracción.
Esto le sumó un promedio de 250 calorías más a su almuerzo. ¿Crees que vale la pena subir de peso por no querer despegarte de tu computadora? Además, el estudio encontró que si no le pones atención a tu plato, tu memoria se altera y la próxima vez que comas (en la cena por ejemplo) vas a comer más cantidad. En resumidas cuentas, la computadora te hará aumentar de peso.
Por eso, aunque tengas miles de tareas por terminar, aunque tu jefe te exija que le entregues un informe antes de las 2 de la tarde y estás corriendo para terminarlo, piensa en tu salud: Concéntrate en tu comida, ve a la cocina de la oficina o sal a comer algo afuera, pero pensando en tus alimentos. De esa manera, el trabajo no te causará, además de estrés, que tengas varios kilos o libras de más al final del año laboral.
Disfruta tu comida, saboréala, mírala, siéntela. Sólo así quedarás satisfecho/a y no querrás repetir, y con suerte, no te harán falta las golosinas.

Lo mejor para obtener Antioxidantes

Es cierto que los antioxidantes, como las vitaminas C y E, el caroteno, el licopeno, la luteína y muchas otras sustancias, podrían desempeñar alguna función en la prevención de enfermedades como cáncer, afecciones cardiovasculares, enfermedad de Alzheimer y degeneración de la mácula.  No obstante, las investigaciones indican que el hecho solo de tomar suplementos antioxidantes no es la mejor manera de ofrecerle al organismo lo que necesita y que, en realidad, consumir dichos suplementos podría ser nocivo.
Afortunadamente, las investigaciones también continúan demostrando cada vez más que es factible extraer los posibles beneficios para la salud de los antioxidantes mediante la ingesta de alimentos ricos en ellos.
Se cree que los antioxidantes son útiles porque pueden neutralizar los radicales libres, que son bioproductos tóxicos del metabolismo celular natural.  Los radicales libres también pueden ingresar al organismo a través de la exposición a ciertas sustancias, como el humo del cigarrillo, la luz solar y los pesticidas.
Pese a que los radicales libres realizan algunas funciones inmunes útiles, cuando están presentes en exceso o en el lugar equivocado, pueden dañar células sanas mediante un proceso conocido como oxidación.  Se cree que la oxidación es un factor en el desarrollo de ciertas enfermedades.  Los radicales libres son, en general, más nocivos que provechosos.
Nuestros organismos producen antioxidantes naturalmente y neutralizan radicales libres con mucha eficacia.  El cobre, el manganeso, el selenio y el zinc son minerales que desempeñan un papel importante en este proceso, aunque el mismo no sea 100 por ciento eficaz y su eficacia disminuya con la edad.
Una razón por la que los alimentos parecen ser mejor alternativa que los suplementos es que éstos contienen una selección sin igual de sustancias antioxidantes.  Un suplemento podría contener un tipo único de antioxidante o hasta varias clases, pero los alimentos contienen miles de tipos de antioxidantes (la vitamina A, por ejemplo, contiene varios tipos) y no se sabe cuál de todas aquellas sustancias es la que tiene la capacidad de ofrecer beneficios.  Más aún, la teoría de muchos investigadores es que los antioxidantes de los alimentos forman redes químicas que mantienen interacción con las complejidades celulares y genéticas de los seres humanos.
A pesar de que los suplementos que contienen antioxidantes se consideran seguros, algunos estudios han planteado que el consumo de dosis mayores de suplementos, como el betacaroteno o la vitamina E, con el tiempo podría más bien aumentar el riesgo de morir.
Cuando se trata de ingerir antioxidantes, la persona no debe enfocarse en ningún alimento ni grupo alimenticio.  Lo mejor es incluir una amplia variedad de alimentos como parte de una alimentación sana y bien balanceada.  Entre las mejores fuentes de antioxidantes están las siguientes:
  • Las bayascomo los arándanos azules, las zarzamoras, las frambuesas, las fresas y los arándanos agrios, se encuentran entre las fuentes principales de antioxidantes.
  • Las legumbrescomo los fréjoles (frijoles) rojos pequeños, el fréjol riñón, el fréjol pinto o los fréjoles negros, son todos ricos en antioxidantes.
  • Las frutascomo muchas variedades de manzana (con cáscara) son ricas en antioxidantes, igual que los aguacates (palta), las cerezas, las peras verdes y rojas, las ciruelas frescas o secas, la piña, el kiwi y otros.
  • Las hortalizascomo las alcachofas, la espinaca, la col morada, las papas rojas o blancas (con cáscara), los camotes (batatas) y el brócoli, están entre las que más antioxidantes contienen.  Si bien cocer los alimentos repercute sobre los niveles de antioxidantes según el método de cocción y la verdura, un estudio reveló que cocerlos generalmente aumenta estos niveles en ciertas hortalizas.
  • Las bebidascomo el té verde (que acude primero a la mente como una buena fuente de antioxidantes) y otras también contienen niveles altos.  Algunos ejemplos de otras bebidas son el café, el vino tinto y muchos jugos de frutas, como la granada.
  • Los frutos secoscomo las nueces, pistachos, pacanas, avellanas y almendras, se encuentran entre los de mayor contenido de antioxidantes.
  • Las especiasque podría ni sospecharse que provean antioxidantes, pero el clavo de olor, la canela, el jengibre, las hojas de orégano seco y el polvo de cúrcuma (turmérico), son buenas fuentes.
  • Los granosy entre ellos, los productos a base de avena en general contienen más antioxidantes que los derivados de otros granos.
  • No olvidemos el postrepues recuerde que un pedazo de chocolate negro contiene igual cantidad o más de antioxidantes que la mayoría de frutas u hortalizas.
Otro beneficio adicional de los alimentos ricos en antioxidantes es que normalmente ofrecen varias ventajas más para la salud.  Estos alimentos generalmente son de origen vegetal y aparte de los antioxidantes, ofrecen beneficios para la salud porque son ricos en fibra, proteína, otras vitaminas y minerales, además de bajos en grasas saturadas y colesterol